Cada año, el tercer viernes de marzo se celebra el Día Mundial del Sueño, una iniciativa de la World Sleep Society para concientizar sobre la importancia del descanso en la salud y el bienestar. Dormir bien no es un lujo ni una pérdida de tiempo: es una necesidad biológica fundamental. Durante el sueño, el cuerpo y el cerebro llevan a cabo procesos esenciales para la salud mental, emocional y física.

Los especialistas advierten que la privación del sueño no solo genera fatiga y falta de concentración, sino que también afecta el sistema inmunológico, aumenta el riesgo de enfermedades crónicas y puede impactar la estabilidad emocional. “El descanso adecuado es fundamental para la recuperación física y mental. Si se descansa, las cosas afectan de otra manera o no afectan”, explica el neurólogo Alejandro Andersson, director del Instituto de Neurología Buenos Aires (INBA).

Los 9 beneficios del sueño en la salud
- Fortalece el sistema inmunológico: Durante el sueño, el cuerpo produce citocinas, proteínas esenciales para combatir infecciones y reducir inflamaciones.
- Regula las emociones y reduce el estrés: Dormir bien mejora la capacidad de afrontar problemas y regula la intensidad de la angustia.
- Mejora la memoria y el aprendizaje: Mientras dormimos, el cerebro refuerza las conexiones neuronales, facilitando el aprendizaje y la retención de información.
- Protege el corazón: Reduce la presión arterial y la frecuencia cardíaca, disminuyendo el riesgo de hipertensión, infartos e insuficiencia cardíaca.
- Regula el metabolismo y el peso corporal: Influye en las hormonas del apetito (grelina y leptina), ayudando a prevenir la obesidad y la diabetes tipo 2.
- Previene enfermedades neurodegenerativas: Permite eliminar toxinas cerebrales que pueden acelerar enfermedades como el Alzheimer.
- Reduce el riesgo de ciertos tipos de cáncer: Estudios indican que el descanso nocturno prolongado protege contra el desarrollo de cáncer colorrectal.
- Mejora el rendimiento físico y la recuperación muscular: Durante el sueño, el cuerpo produce hormonas de crecimiento, esenciales para la reparación muscular.
- Aumenta la esperanza y la calidad de vida: Dormir bien impacta en el estado de ánimo, la productividad y el bienestar general.
¿Cuántas horas se debe dormir?
La cantidad de sueño necesaria varía según la edad:
- Recién nacidos (0-3 meses): 14-17 horas
- Bebés (4-12 meses): 12-16 horas
- Niños pequeños (1-5 años): 10-14 horas
- Niños en edad escolar (6-12 años): 9-12 horas
- Adolescentes (13-18 años): 8-10 horas
- Adultos (18-64 años): 7-9 horas
- Adultos mayores (65+ años): 7-8 horas
Consejos para mejorar la calidad del sueño
- Mantener una rutina de sueño estable.
- Crear un ambiente adecuado para dormir: oscuro, fresco y silencioso.
- Apagar dispositivos electrónicos antes de acostarse para evitar la luz azul.
- Evitar comidas pesadas y cafeína por la noche.
- Hacer ejercicio regularmente, pero no justo antes de dormir.
- Consultar a un especialista si hay problemas persistentes de sueño.
En el Día Mundial del Sueño, los expertos recuerdan que dormir bien es esencial para la salud física, mental y emocional. Priorizar el descanso nocturno, adoptar hábitos saludables y consultar a un especialista en caso de trastornos del sueño puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida.
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