Madrid. Elizabeth Hurley y su hijo Damian Hurley comparten un parecido físico sorprendente, hasta el punto de parecer dos versiones de la misma persona. A sus 18 años, el joven apunta también a seguir la estela de su madre en la industria de la moda y la interpretación.

Fruto de la relación entre Elizabeth Hurley y el productor cinematográfico Steve Bing, fallecido en junio de 2020, nació Damian Hurley el 4 de abril de 2002 en Londres.

Hoy, Damian ha decidido abrirse camino en el mundo de la moda y la interpretación, siguiendo la trayectoria profesional de su madre. Con su larga melena, ojos azules y una imagen muy llamativa, el joven se ha convertido en una de las nuevas promesas del modelaje y la actuación.

Damian Hurley ya ha dado importantes pasos en la industria de la moda y el entretenimiento. El joven participó en una campaña de belleza junto a la modelo Irina Shayk y también formó parte del elenco de la serie The Royals, protagonizada por su madre, Elizabeth Hurley.

Recientemente, Damian anunció además una nueva etapa profesional al incorporarse a la prestigiosa agencia IMG Models, tras haber trabajado desde 2018 con Tess Management. En IMG comparte representación con figuras internacionales como Gigi Hadid, Lara Stone, Amber Valletta, Andrés Velencoso y Luke Evans.

Por su parte, Liz Hurley ha mostrado públicamente el orgullo que siente por la trayectoria de su hijo, apoyándolo constantemente en redes sociales. En una publicación de Instagram, la actriz compartió una imagen de Damian junto a Irina Shayk perteneciente a una campaña de belleza fotografiada por Steven Meisel.

Damian Hurley ha crecido rodeado de figuras muy conocidas del mundo del espectáculo. Entre sus padrinos se encuentran personalidades como David Beckham, Elton John, Denis Leary y Hugh Grant, quien mantiene una cercana relación con el joven pese a haber terminado hace años su romance con Elizabeth Hurley.

Durante su infancia y adolescencia, Damian pasó largas temporadas entre Gloucester, en el suroeste de Inglaterra, y la ciudad australiana de Sídney, desarrollándose en un entorno muy ligado al mundo artístico y mediático.

Al nacer, su padre, el productor y empresario Steve Bing, cuestionó inicialmente la paternidad. Sin embargo, las pruebas genéticas realizadas posteriormente confirmaron el vínculo biológico. Después de un prolongado proceso legal, ambas partes alcanzaron un acuerdo económico.

Tras el fallecimiento de Steve Bing, se abrió además el tema de la herencia familiar. Damian y su hermana Kira figuran entre los beneficiarios del patrimonio del empresario, valorado en cientos de millones de dólares.