JOAB LEVI APAEZ ESTRADA / 91.5FM
El verano le está sentando bien a Ricky Martin. Después de dejarse ver disfrutando del carnaval en Río de Janeiro, el cantante pasó por Miami y protagonizó un momento que rápidamente se volvió cómplice y viral.

En un local de la ciudad, una pizarra listaba a varias celebridades —entre ellas Bad Bunny y Pedro Pascal— indicando que podían pedir bebida gratis. El mensaje, claramente irónico, parecía apuntar a esos clientes que suelen intentar obtener beneficios solo por su nombre.

Lejos de ignorarlo, Ricky decidió entrar al juego. Según lo que mostró en redes sociales, el artista se acercó al cartel y bromeó con la situación, pidiendo su bebida “gratis” con una sonrisa que dejaba claro que entendía perfectamente el chiste.

El gesto, más que un simple momento anecdótico, conecta con algo más grande: la forma en que las celebridades actuales gestionan su imagen en redes. La ironía y la autoconciencia se han convertido en una moneda cultural poderosa. En lugar de proyectar distancia o superioridad, la estrategia es mostrarse cercanos, relajados y capaces de reírse de sí mismos.

En tiempos donde el privilegio suele ser tema de debate, el humor puede funcionar como puente. Y esta vez, la estrella no fue la bebida, sino la actitud.

Porque cuando tu nombre está en la pizarra, tienes dos opciones: ignorarlo… o convertirte en parte del meme.