JOAB LEVI APAEZ ESTRADA / 91.5FM
El desfile avanzaba entre música, flores y aplausos cuando algo cambió. La actual Miss Universo 2025, Fátima Bosch, comenzó a mostrar señales de malestar mientras saludaba desde una carroza en Ambato. Segundos después, perdió el equilibrio y se desplomó ante la mirada de cientos de asistentes.

El hecho ocurrió este domingo durante el tradicional Desfile de la Fiesta de la Fruta y de las Flores, uno de los eventos más emblemáticos de Ambato. Según reportes locales y videos difundidos en redes sociales, la reina de belleza fue auxiliada de inmediato por su equipo y personal médico presente en el lugar.

De acuerdo con lo que se ha dicho públicamente, Bosch fue valorada en el sitio y posteriormente retirada para una revisión más detallada. Hasta el momento, no se ha emitido un comunicado oficial ampliando las causas del desmayo.

Más allá del incidente, el momento abrió una conversación inevitable: la presión constante que enfrentan las figuras públicas, especialmente aquellas cuya imagen está ligada a la perfección. Eventos multitudinarios, agendas exigentes, exposición continua y la expectativa de una sonrisa permanente forman parte de una narrativa que rara vez se cuestiona.

Porque sí, las reinas también se cansan. Y cuando el cuerpo dice basta, no hay corona que lo impida.

El desfile continuó, pero el instante quedó grabado como recordatorio de algo simple y poderoso: incluso los íconos globales siguen siendo humanos.