JOAB LEVI APAEZ ESTRADA / 91.5FM

En un salón lleno de energía, música y pasos sincronizados, un detalle rompió cualquier expectativa: entre un grupo de chicas jóvenes practicando una coreografía, un hombre de la tercera edad decidió sumarse al ensayo.

El video, que circula en redes, no se volvió viral por la perfección del baile, sino por la actitud. No hay ironía en su presencia, no hay incomodidad. Hay concentración, ganas de aprender y, sobre todo, decisión.

En una cultura donde muchas veces se asocia el baile urbano con juventud y tendencia, ver a alguien mayor romper esa barrera resulta poderoso. No está intentando “ser joven”. Está disfrutando el momento desde su propia etapa de vida.

Y quizá ahí está el punto.

La escena no habla de edad, habla de mentalidad. De no quedarse sentado cuando la música empieza. De entender que aprender algo nuevo no es una cuestión generacional, sino personal.

A veces el gesto más rebelde no es hacer algo extraordinario.
Es simplemente atreverse.