JOAB LEVI APAEZ ESTRADA / 91.5FM

Darren Aronofsky, reconocido por películas como Requiem for a Dream y Black Swan, ha dado un paso inesperado hacia el futuro del cine: ha fundado Primordial Soup, un estudio creativo dedicado exclusivamente a explorar la inteligencia artificial aplicada a la narrativa cinematográfica.

Este proyecto no busca producir películas convencionales. Según lo que se ha informado públicamente, el objetivo es experimentar con herramientas de IA generativa para crear imágenes, entornos y escenas históricas sin sets físicos ni rodajes tradicionales. Para ello, Aronofsky se ha aliado con Google DeepMind y Time Studios, combinando cine, tecnología y diseño creativo en un laboratorio narrativo que desafía los métodos clásicos.

El primer resultado de esta exploración es 1776, una serie short-form que funciona como demostración del modelo: escenas históricas recreadas digitalmente, experimentos con narrativa visual y una visión del cine donde la tecnología es co-creadora, no solo herramienta. No hay actores físicos ni cámaras tradicionales; la historia se construye en un entorno generado por IA, mostrando un futuro posible de cómo se conciben las historias.

Más allá del impacto técnico, este movimiento resalta un cambio cultural: directores establecidos como Aronofsky ya no solo cuentan historias con actores y sets; ahora, la imaginación digital puede ser protagonista. Este enfoque invita a cuestionar qué es “cine” en la era de la inteligencia artificial y cómo la creatividad humana se complementa con algoritmos que interpretan, generan y expanden mundos narrativos.

No hay confirmación de que Primordial Soup produzca largometrajes comerciales aún. 1776 funciona como laboratorio y demostración, pero las implicaciones del proyecto sugieren que el cine experimental con IA podría cambiar las reglas del storytelling tal como lo conocemos.