JOAB LEVI APAEZ ESTRADA / 91.5FM
Cuando la moda se cruza con la narrativa, cada detalle habla. Margot Robbie luce los más recientes looks de Victoria Beckham, y no son simples prendas: son metáforas visuales en movimiento.

Los looks forman parte de la colección Primavera-Verano 2026 presentada a finales del año pasado en París, estilizados por Andrew Mukamal. El común denominador: detalles en pluma, que llaman la atención y generan un efecto dramático y poético.

Aunque la novela o película que inspira la colección no hace referencia directa a aves, las plumas evocan el clima salvaje y ventoso de la historia, y reflejan la libertad no domesticada de los personajes principales. Es un ejemplo de cómo el estilismo puede traducir emociones y narrativa en la vida real.

Margot Robbie no solo lleva ropa; encarna la historia que la inspiró. Cada pluma, cada caída de tela, es un diálogo entre diseñador, actriz y espectador, demostrando que la moda puede ser más que estética: puede ser narrativa viva.

En un mundo donde las prendas se consumen rápido, estos looks invitan a detenerse y leer entre líneas: la moda, como el cine, también puede volar libre.