JOAB APAEZ ESTRADA / 91.5FM

Después de más de dos décadas de espera, el momento que millones de fans soñaron finalmente se hizo realidad. Hilary Duff cantó por primera vez en vivo “What Dreams Are Made Of”, el icónico tema de The Lizzie McGuire Movie, durante el arranque de su gira de regreso en Londres, y el internet simplemente explotó.

El instante fue tan inesperado como emotivo. La canción sonó para cerrar el show, envuelta en una lluvia de confeti, mientras el público cantaba cada palabra como si el tiempo no hubiera pasado. Para muchos, no fue solo una canción: fue volver a la adolescencia, a los sueños grandes y a la magia de Lizzie McGuire.

Lo más sorprendente es que, hasta ahora, Hilary nunca había incluido este tema en sus conciertos. En entrevistas pasadas, la cantante explicó que siempre sintió que la canción pertenecía a Lizzie, su personaje, y no a su carrera como solista. Por eso, durante años decidió mantenerla fuera de sus setlists.

Sin embargo, esta vez algo cambió. Con una carrera renovada y una conexión intacta con sus fans, Duff decidió abrazar la nostalgia y regalarles uno de los momentos más esperados en la historia del pop juvenil. El gesto fue celebrado como un acto de cariño y reconciliación con una era que marcó a toda una generación.

Más que un simple performance, fue un recordatorio de que algunos sueños —aunque tarden años— sí se cumplen.