En una pared muy especial del mundo de Julieta Venegas hay una imagen que no pasa desapercibida: una fotografía donde aparece junto a David Bowie, uno de los artistas más influyentes de la historia de la música. No es solo un adorno ni una foto más: es un recuerdo que habla de admiración, inspiración y respeto artístico.

Página 1790 de 3360 - Conciertos, festivales, podcast ,Promociones,  Entrevistas

Aunque Julieta nunca ha hecho una gran historia pública alrededor de esa imagen, sí se sabe que Bowie fue una de sus influencias musicales más importantes. En distintas entrevistas, la cantautora ha mencionado que lo descubrió “a destiempo”, pero que con los años entendió la magnitud de su obra, destacando su creatividad, su capacidad de transformarse y su libertad artística.

Susan Sarandon y David Bowie. 1983. #preciosos

La foto aparece mencionada en reportajes donde Julieta muestra su espacio personal —su estudio, su biblioteca, su casa— como parte de los objetos que la representan. Ahí, enmarcado y visible, Bowie no está como ídolo inalcanzable, sino como un recuerdo íntimo, un símbolo de lo que la música puede provocar cuando te cambia la forma de ver el mundo.

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Más allá de si fue un encuentro casual o un momento planeado, la imagen funciona como un guiño silencioso para quienes conocen su música: Julieta Venegas no solo escucha a Bowie, dialoga con su legado desde su propio estilo, su sensibilidad y su manera de componer.

En tiempos donde todo se comparte al instante, esta foto destaca justo por lo contrario: porque no necesita explicación. A veces, una imagen colgada en la pared dice más que mil entrevistas.