La estrella de Hollywood Jennifer Lawrence está en el centro de una fuerte discusión en redes sociales tras revelar una decisión personal que muchos han encontrado polémica.

Durante un evento en Nueva York para presentar su nueva película Die My Love, Lawrence habló abiertamente sobre cómo la maternidad ha cambiado su perspectiva sobre la seguridad y los animales. La actriz explicó que desde que tuvo hijos, su percepción hacia los perros cambió por completo, especialmente tras un incidente donde uno de ellos mordió a su hijo.

Lawrence relató que tras ese momento empezó a ver a los perros “como una amenaza”, y comentó con humor oscuro que incluso le dieron ganas de “exterminar a todos los perros”, lo que generó impacto entre el público presente y, más tarde, en redes sociales.

Como medida preventiva, la actriz decidió que su perrita chihuahua, llamada Princess Pippi Longstocking, fuera a vivir con sus padres en lugar de quedarse con ella durante esta etapa de su vida.

La reacción en internet no se hizo esperar: por un lado, algunos usuarios criticaron su elección, argumentando que abandonar o reubicar una mascota no debería ser la respuesta inmediata simplemente por tener hijos, y que existen formas de adiestrar y socializar a los animales en familias con niños.

Por otro lado, otros defendieron a la actriz, señalando que ante un susto real con un niño, priorizar la seguridad familiar es comprensible.

Esta polémica ha encendido el debate sobre la responsabilidad de los dueños de mascotas y la percepción del riesgo tras convertirse en padres, poniendo en el centro la pregunta:
👉 ¿Protección exagerada o decisión sensata?

Lo que sí es seguro es que nadie se queda indiferente cuando una figura tan querida como Jennifer Lawrence comparte algo tan personal. 💬✨