JOAB APAEZ ESTRADA / 91.5FM

El ambiente en la Tokyo Comic Con ya era electrizante, pero todo cambió cuando Johnny Depp fue sorprendido con un regalo único: una obra especial de Eiichiro Oda, el legendario creador de One Piece, dedicada a Jack Sparrow. El momento dejó al actor completamente conmovido frente al público.

Todo ocurrió cuando Hiroaki Hirata, la voz japonesa de Sanji, mencionó de forma misteriosa a un “amigo” que resultó ser uno de los mangakas más famosos del mundo. Al revelarse el obsequio —un noren tradicional japonés ilustrado con Jack Sparrow en el inconfundible estilo de Oda— Depp se detuvo en seco. Pasó de la sonrisa casual al asombro absoluto, recorriendo las líneas del dibujo con los dedos, visiblemente emocionado.

No fue solo un regalo, fue un símbolo. Para Johnny Depp, quien ha encarnado al icónico pirata durante décadas, recibir un homenaje del creador de la mayor epopeya pirata del manga representó un reconocimiento profundo. Fue el encuentro de dos universos narrativos unidos por el mar, la libertad y el espíritu rebelde, generando un momento cargado de respeto mutuo y emoción genuina.

El homenaje fue planeado en total secreto, algo especialmente significativo considerando el carácter reservado de Eiichiro Oda y su escasa participación en colaboraciones públicas. Este gesto silencioso fue interpretado como un saludo entre leyendas: el rey de los piratas del manga y el capitán del Black Pearl. Un recordatorio de que la cultura pop no tiene fronteras y que el espíritu pirata trasciende idiomas, generaciones y continentes.