El Festival de Cannes siempre ha representado mucho más que cine, y la primera alfombra roja de su edición 79 confirmó la gran dosis de glamour que promete este año

El histórico festival volvió a convertir a la Riviera Francesa en el epicentro mundial del cine, la moda y las celebridades. En Cannes, todo puede suceder: una ovación de varios minutos puede lanzar la carrera de un director, un estreno puede impulsar la temporada de premios y un look sobre la alfombra roja puede quedar grabado para siempre en la historia de la moda.

Momentos icónicos no han faltado a lo largo de los años, desde el inolvidable vestido rojo de Bella Hadid diseñado por Alexandre Vauthier, hasta Julia Roberts caminando descalza con un diseño de Armani Privé o la inolvidable aparición de Princess Diana luciendo un elegante vestido azul empolvado de Catherine Walker.

Por ello, cada edición despierta expectativa no solo por las películas que se presentan, sino también por las estrellas invitadas y los impactantes atuendos que desfilan sobre la alfombra roja.

Peter Jackson y Elijah Wood, recordado por interpretar a Frodo en The Lord of the Rings, provocaron una gran ovación durante su paso por la alfombra roja mientras sonaba la emblemática banda sonora de la saga inspirada en las obras de J. R. R. Tolkien. La emoción del público era previsible, ya que el director neozelandés fue distinguido con una Palma de Oro honorífica en reconocimiento a su trayectoria cinematográfica.

La gran sorpresa llegó con la aparición de Joan Collins, que a sus 92 años volvió a deslumbrar con una presencia arrolladora en la alfombra roja. Su paso fue tan imponente que, incluso a pocos metros, logró que la atención se desviara de otras figuras como Jane Fonda, que también se encontraba en el evento.