En los últimos días, una tendencia viral ha captado la atención de miles de usuarios en redes sociales: generar imágenes con estilo Ghibli a través de la inteligencia artificial de OpenAI, ChatGPT. Sin embargo, mientras algunos disfrutan de las ilustraciones inspiradas en el icónico estudio japonés, otros han comenzado a preguntarse sobre las implicaciones ambientales de esta práctica.

En Tech Bit decidimos ir más allá y preguntarle directamente a ChatGPT: “¿Cuánta agua utilizas para crear una imagen al estilo Ghibli?” La respuesta nos sorprendió.

¿Cuánta agua usa ChatGPT para crear imágenes?

Para responder a esta duda, primero generamos una imagen estilo Ghibli con ChatGPT, lo que tomó alrededor de dos minutos. Luego, le planteamos la pregunta sobre su consumo de agua y su respuesta fue clara:

“Si te refieres al impacto ambiental de generar imágenes digitalmente, el consumo de recursos provendría más bien de la electricidad utilizada por los servidores que procesan la imagen. Pero en términos de agua directa, la respuesta sería cero”.

No obstante, al indagar sobre los recursos naturales involucrados en este proceso, ChatGPT mencionó que algunos de los más relevantes son:

  • Energía eléctrica: Los servidores y centros de datos requieren grandes cantidades de electricidad.
  • Agua: Se emplea en los sistemas de enfriamiento de centros de datos.
  • Metales y minerales: Utilizados en la fabricación de chips y procesadores.
  • Materiales de infraestructura: Necesarios para los edificios donde operan los servidores.

Impactos ambientales de crear imágenes con IA

Cuando le preguntamos a ChatGPT sobre las posibles consecuencias ambientales de crear imágenes estilo Ghibli en sus servidores, mencionó tres principales:

  1. Alto consumo de energía: La IA depende de servidores que operan continuamente.
  2. Emisiones de carbono: La generación de electricidad para estos servidores puede contribuir a la huella de carbono.
  3. Consumo de agua: Se usa para enfriar los centros de datos donde funcionan los servidores.

En resumen, aunque ChatGPT no utiliza agua de manera directa para generar imágenes, su funcionamiento implica un impacto ambiental debido al consumo de electricidad y agua en sus centros de datos. Esta información abre un debate importante sobre la sostenibilidad de las tecnologías basadas en inteligencia artificial y el futuro de su regulación.

¿Deberíamos preocuparnos más por el impacto ecológico de la IA? La conversación está abierta.