La cantante ha tomado la decisión cinco semanas después de ser detenida por conducir bajo los efectos del alcohol y otras sustancias.

La cantante Britney Spears (Misisipi, 44 años) ingresó voluntariamente en un centro de rehabilitación el domingo 12 de abril, según informó la revista People. El entorno de la cantante lo considera un paso clave para su recuperación, ya que el ingreso se produce, además, cinco semanas después de ser detenida por conducir bajo los efectos del alcohol y otras sustancias. Fuentes cercanas a la artista señalaron al medio estadounidense que la decisión de ingresar en un centro especializado responde a la necesidad de “dar un paso adelante” en su bienestar personal, tras un episodio que su propio equipo calificó de “completamente inexcusable”.
El arresto de la intérprete de éxitos como Baby One More Time o Toxic se produjo el pasado 4 de marzo, cuando agentes del condado de Ventura, en el sur de California, detectaron un comportamiento errático al volante. Tras someterse a varios controles para comprobar si estaba sobria, Spears fue detenida y puesta en libertad horas más tarde. La cantante deberá comparecer ante un juez el próximo 4 de mayo por esta detención, según señala The Hollywood Reporter.
El entorno de Spears también ha subrayado a People que la artista se mostró afectada y arrepentida por lo ocurrido, especialmente por el impacto que la situación pudiera tener en sus hijos —Sean Preston, de 20 años; y Jayden James, de 19, ambos fruto de su relación con Kevin Federline—. “Britney tomará las medidas necesarias y cumplirá con la ley, y esperamos que este sea el primer paso hacia el cambio que necesita desde hace mucho tiempo. Ojalá pueda obtener la ayuda y el apoyo que necesita durante este difícil momento”, señaló un representante de la artista en un comunicado difundido el domingo. “Sus hijos pasarán tiempo con ella. Sus seres queridos elaborarán un plan necesario para garantizar su bienestar y éxito”, aclaró.