Antes de convertirse en uno de los actores y comediantes más queridos de México, conocido por sus personajes en programas como La Hora Pico, La Parodia y Derbez en cuando, Miguel Eduardo Galván Meza tuvo una etapa de su vida totalmente diferente: formó parte del cuerpo de socorristas de la Cruz Roja Mexicana en 1977, donde participó en labores de atención y apoyo a personas en situaciones de emergencia.

Galván, originario de Juan Aldama, Zacatecas y nacido el 13 de octubre de 1957, encontró en esa experiencia un primer contacto con servir y ayudar a otros antes de dedicarse al mundo del espectáculo. Aunque posteriormente decidió seguir su pasión por la actuación, ese inicio en la Cruz Roja muestra una faceta menos conocida de un hombre que después haría reír a todo un país.
Después de su paso por la Cruz Roja, Galván estudió actuación y empezó a trabajar en teatro y televisión. Saltó a la fama en la década de 1990 con su personaje de La Tartamuda, que lo hizo un rostro familiar en comerciales y programas de comedia.

Con el tiempo, se convirtió en uno de los comediantes más populares de México gracias a su versatilidad y carisma. Participó en múltiples programas y obras, y gracias a su estilo único logró ganarse el cariño del público durante años.
La historia de Miguel Galván demuestra que el camino hacia la fama puede comenzar en lugares muy distintos, y que incluso experiencias como servir en la Cruz Roja pueden formar parte del viaje de una persona antes de conquistar los escenarios y pantallas.