La ganadora de tres Premios Grammy® lanza su octavo álbum de estudio titulado: Petal. Esperado con gran entusiasmo por sus fans, el disco ofrece 12 pistas entre las que se destaca Hate that I Made you Love me como single principal, y el cual debutó ocupando el puesto #1 en el ranking de Billboard Hot 100. Con Max Martin como coautor y productor de tres de sus canciones, su éxito no para y cada uno de sus lanzamientos es una nueva confirmación.
Uno de los mayores cambios se nota en su forma de cantar. La artista que convirtió el virtuosismo vocal en una de sus principales marcas registradas opta ahora por un registro mucho más contenido, apoyado en susurros, falsetes y armonías superpuestas. Deja algo de lado los agudos extraordinarios y los melismas para construir el clima etéreo y melancólico del álbum, en el que habla tanto de relaciones sentimentales como de otra clase de vínculo mucho más complejo: el que mantiene con la fama y con quienes creen conocerla.
Desde la apertura con “Kiss Me” esa intención queda clara. Sobre un elegante entramado de synth-pop y R&B, la cantante imagina un mundo al borde del colapso emocional y encuentra refugio en la intimidad. No es casual que abra el disco: ahí ya aparecen dos ideas que recorrerán todo el álbum, el deseo de escapar del ruido exterior y la esperanza de que todavía sea posible encontrar belleza entre las grietas de un entorno hostil.