El hijo de Liam Payne, Bear, de 9 años, fue nombrado como el único beneficiario de la fortuna que dejó el exintegrante de One Direction, según reportes.

Debido a que el cantante no dejó testamento, la administración de la herencia quedó a cargo de su expareja y madre de su hijo, Cheryl Cole, junto con el abogado Richard Bray.

Bear heredará el patrimonio del artista cuando alcance la mayoría de edad.
Cheryl Cole será una de las responsables de gestionar los bienes mientras tanto.

La noticia surge meses después de la muerte de Liam Payne en Argentina, donde las autoridades concluyeron que el cantante falleció tras una caída desde altura y descartaron la participación de terceros.