En la décima jornada del Festival de Cannes, la presencia española volvió a destacar en la alfombra roja del Grand Théâtre Lumière, con Penélope Cruz como una de las grandes protagonistas del día.

Los directores llegaron a La Croisette junto a todo el elenco, pero la actriz volvió a acaparar toda la atención. Como es habitual, lució un diseño de Chanel, firma de la que es embajadora.

El vestido, de silueta sirena, destacaba por un escote asimétrico que dejaba un hombro al descubierto, acentuado por su nueva media melena.

En la cadera, sobre la abertura lateral del vestido que dejaba ver las piernas, llevaba una bola de marabú. Completó el look con unos elegantes y discretos zapatos de tacón negros.

En el hombro cubierto destacaba un adorno de marabú, un detalle característico del director creativo de la firma de la camelia, Matthieu Blazy.