Tras ocho años de litigio, la cantante colombiana Shakira ha salido victoriosa en uno de sus enfrentamientos con la Hacienda española, que deberá reembolsarle 60 millones de euros (cerca de US$70 millones) correspondientes a impuestos y sanciones que, según la decisión de la Audiencia Nacional, fueron cobrados de manera indebida.
“Jamás existió fraude y la propia Administración nunca logró demostrar lo contrario, simplemente porque no era cierto”, señaló la artista en un comunicado difundido tras conocerse la sentencia este lunes.
En este caso, la Agencia Tributaria española sostenía que la cantante ya era residente fiscal en España en 2011, año en el que realizó una gira mundial de 120 conciertos en 37 países, y le exigía tributar por la totalidad de los ingresos obtenidos en ese periodo.
En aquel momento, Shakira mantenía una relación con el entonces futbolista Gerard Piqué, padre de sus dos hijos, y pasaba temporadas en España. Sin embargo, la artista defendió que el tiempo que permaneció en el país no alcanzaba para ser considerada residente fiscal.
La normativa establece que una persona es residente fiscal en España si permanece más de 183 días al año en el país. En este caso, el tribunal concluyó que Hacienda no logró acreditar que Shakira Mebarak Ripoll hubiera superado los 163 días en territorio español.
Sin embargo, la Agencia Tributaria sostenía que Shakira, quien mantenía una relación sentimental con Gerard Piqué, desarrollaba en España su vida personal y parte de su actividad económica, y que la residencia fiscal que ella declaraba en Bahamas —donde la artista llegó a adquirir una isla privada— no era auténtica.
Para respaldar su postura, Hacienda recopiló datos sobre sus gastos, apariciones públicas e incluso publicaciones en redes sociales con el objetivo de demostrar que la cantante pasaba la mayor parte del año en España.
No obstante, la Audiencia Nacional ha determinado ahora que esas pruebas no son suficientes para sostener dicha conclusión.