La actriz que interpretó a Pocahontas en El nuevo mundo ha presentado una demanda contra James Cameron y Disney, alegando el presunto uso no autorizado de su imagen en la saga Avatar.
Desde su estreno en 2009, Avatar de James Cameron ha sido uno de los mayores referentes de la ciencia ficción moderna. Sin embargo, ahora la franquicia enfrenta una polémica inesperada que parece sacada del propio género.
La demanda más polémica: una actriz acusa a James Cameron y Disney de haber utilizado su imagen sin autorización para crear a Neytiri, uno de los personajes principales de la saga Avatar.
El pasado 6 de mayo, la actriz Q’orianka Kilcher presentó una demanda ante la corte federal de California contra Disney y James Cameron, según reportó Reuters. En su denuncia, sostiene que el director “extrajo, replicó y utilizó comercialmente sus rasgos faciales” para el diseño del personaje.
Su abogado, Arnold Peter, afirmó que “lo que hizo Cameron no fue inspiración, sino extracción”, acusando una violación a los derechos de imagen de la actriz.
El argumento de los demandantes sostiene que Q’orianka Kilcher debutó en la actuación con El nuevo mundo (2005), de Terrence Malick, donde interpretó a Pocahontas. Según su abogado, James Cameron habría utilizado sin permiso una fotografía de la actriz como referencia para los rasgos de Neytiri, personaje que apareció por primera vez en Avatar (2009). “Tomó las facciones únicas y biométricas de una joven indígena de 14 años, las sometió a un proceso de producción industrial y generó miles de millones de dólares sin autorización”, afirma el letrado.
Sin embargo, el caso no está exento de matices. Aunque Neytiri ha sido interpretada por Zoe Saldaña en las tres entregas de Avatar, se ha señalado que Cameron llegó a considerar a Kilcher para el papel en una fase temprana del proyecto. Aun así, el personaje fue creado completamente por ordenador, mientras que su interpretación se realiza mediante captura de movimiento.
En cualquier caso, Q’orianka Kilcher solicita una compensación económica —cuyo monto no ha sido revelado— por concepto de daños y perjuicios, alegando una presunta violación de las leyes de derechos de imagen del estado de California por parte de Disney y James Cameron.
Por ahora, el caso sigue en desarrollo y se espera que en las próximas semanas surjan más detalles. Hasta el momento, ni Disney ni el director han emitido declaraciones públicas al respecto.
El proceso continúa abierto y será el tiempo el que determine cómo se resuelve este conflicto legal, así como si puede demostrarse o no el supuesto uso indebido de la imagen.
