JOAB LEVI APAEZ ESTRADA / 91.5FM
Cuando pensamos en Chris Hemsworth, pensamos en éxito global, alfombras rojas y franquicias millonarias. Pero el actor acaba de reconocer algo que pocas estrellas dicen en voz alta: al inicio de su carrera, el arte no fue su prioridad. Fue la estabilidad.

En una entrevista con The Guardian, explicó que aceptó papeles en grandes producciones no tanto por su profundidad creativa, sino por lo que representaban económicamente. “Pensaba: ‘vengo de nada. ¿Quién soy yo para rechazar ese dinero?’”, confesó. Esas decisiones le permitieron pagar la casa de sus padres y apoyar económicamente a su familia.

No fue una traición al arte. Fue una respuesta a una necesidad concreta. Venir de un contexto donde el dinero no sobra cambia la forma en que entiendes el riesgo. Antes de poder elegir proyectos por ambición artística, necesitaba asegurarse de que su familia estuviera bien. Y eso también es una forma de éxito.

Con el tiempo, esa etapa dejó de ser urgente. Su posición en la industria cambió y también su margen de decisión. Pero mirar atrás no le genera vergüenza: le da perspectiva. Según sus propias declaraciones, esa fase respondió a supervivencia, no a superficialidad.

Porque al final, la pregunta no es si eligió dinero o arte. La pregunta es: ¿quién puede darse el lujo de elegir cuando todavía no tiene nada asegurado? Y ahí, quizá, muchos se ven reflejados.