JOAB LEVI APAEZ ESTRADA / 91.5FM

Eminem y su hija Hailie Jade volvieron a generar conversación, esta vez lejos de la música y los reflectores. Según se informó, ambos cubrieron una deuda de 700 mil dólares acumulada por almuerzos escolares en Michigan, beneficiando a estudiantes de 103 escuelas del estado.

La deuda no era simbólica. En muchos distritos escolares, cuando las familias no pueden pagar los alimentos, los saldos pendientes se acumulan y terminan afectando directamente a los estudiantes, ya sea con restricciones en el comedor o con un estigma difícil de cargar para niños y adolescentes.

Al saldar esta cantidad, la donación garantizó que miles de estudiantes puedan comer sin arrastrar cuentas pendientes, eliminando una carga económica real para familias vulnerables y, al mismo tiempo, una carga emocional para quienes enfrentan la situación día a día.

El gesto también resalta algo que suele pasar desapercibido: Eminem, originario de Detroit, ha mantenido un vínculo constante con su comunidad. En este caso, lo hizo junto a su hija, convirtiendo la acción en un mensaje familiar más que en una estrategia pública.

No hubo grandes discursos ni anuncios espectaculares. Solo una deuda que dejó de existir. Y para miles de niños, eso significa algo básico pero enorme: sentarse a comer sin vergüenza ni preocupación.