JOAB LEVI APAEZ ESTRADA / 91.5FM

Saúl “Canelo” Álvarez volvió a sacudir al mundo, pero esta vez fuera del ring. El campeón mexicano rechazó un supuesto contrato de 10 millones de dólares que le habría ofrecido Elon Musk para promocionar Tesla durante su próxima pelea, una decisión que rápidamente encendió las redes sociales.

El boxeador dejó claro que su postura va mucho más allá del dinero. Con un mensaje directo y contundente, Canelo rompió con la imagen del atleta que acepta cualquier patrocinio millonario y se mostró firme en sus convicciones, marcando distancia total con una de las figuras empresariales más poderosas del mundo.

La respuesta del pugilista no fue solo una negativa comercial. Canelo señaló que no apoyará marcas que, desde su perspectiva, se beneficien de discursos o prácticas que afectan a la comunidad mexicana, dejando ver que su influencia como figura pública también implica responsabilidad social y una postura política clara.

El rechazo a Elon Musk coloca a Canelo nuevamente en el centro de la conversación global y promete seguir generando debate rumbo a su próxima pelea. En una industria donde los contratos millonarios suelen pesar más que cualquier discurso, esta decisión podría convertirse en uno de los momentos más comentados del año fuera del cuadrilátero.