Ahora que Timothée Chalamet y Kylie Jenner viven juntos desde hace algún tiempo, su relación ha dado un giro que va más allá del romance: el actor se ha integrado al hogar de Kylie y ha construido una relación cercana con sus hijos, Stormi y Aire, quienes la empresaria tuvo con su ex, Travis Scott.

Según fuentes cercanas, Timothée y Kylie comparten una vivienda en Los Ángeles desde hace más de un año, lo que ha permitido al protagonista de Dune crear lazos cotidianos con los pequeños, de 7 y 3 años respectivamente. Esta convivencia estable no solo fortalece la relación de pareja, sino que también ha convertido a Chalamet en una figura familiar habitual en la vida de los niños.

Lejos de ser encuentros esporádicos o visitas durante salidas sociales, el actor ha estado presente en la rutina diaria de la familia, apoyando a Kylie en momentos cotidianos y compartiendo actividades con Stormi y Aire. Aunque algunos reportes señalan que la hija mayor siempre verá primero a su papá biológico, la relación de Timothée con ellos es descrita como afectuosa y natural, y los niños parecen disfrutar su compañía.

Este paso en la relación de Chalamet y Jenner representa una etapa significativa en su historia: ya no solo se trata de una pareja consolidada a nivel sentimental, sino que su convivencia diaria ha implicado asumir roles más familiares, generando comentarios y atención en medios internacionales sobre cómo el actor se está adaptando al papel de figura paterna en el hogar.