Rapunzel va a tener tiempo de sobra para dejarse el pelo largo, porque en Disney han decidido cortárselo de cuajo. La compañía ha cancelado oficialmente el remake en imagen real de Enredados, un proyecto que ya se encontraba en fase inicial de casting bajo la dirección de Michael Gracey (El gran showman) y con guion de Jennifer Kaytin Robinson (Thor: Love and Thunder).

La decisión llega en un momento delicado para Disney. Tras el desastre de Blancanieves, que ha sido recibida con frialdad tanto por la crítica como por el público, la empresa parece haber pulsado el botón rojo para evitar otro batacazo. A diferencia de Mufasa, que aún genera expectativas positivas, el live-action de Blancanieves ha demostrado tener las patas muy cortas, dejando en evidencia el desgaste de una fórmula que ya no garantiza éxito.

El calendario de estrenos de Disney hasta 2027 está saturado de secuelas y remakes: Toy Story 5, Tron: Ares, Lilo y Stitch, Vaiana, Hércules, Robin Hood, Los Aristogatos… una cadena de producciones que deja poco espacio para ideas originales. Mientras algunos siguen viendo estos estrenos como un plan ligero de cine, otros empiezan a mostrar fatiga ante una estrategia que parece más centrada en exprimir franquicias que en contar nuevas historias.

La cancelación de Enredados puede ser una señal de cambio, aunque aún es pronto para saber si Disney realmente está reevaluando su enfoque o si simplemente está tomando precauciones temporales. Tal vez les inquietaron las propuestas creativas del equipo, o quizá consideraron que los 600 millones que recaudó la versión original no justificaban un remake.

Con 17 remakes en la última década y al menos seis más en camino, algunos se preguntan si ya es hora de hacer una pausa y pensar: ¿necesitamos una versión realista de Bambi? ¿Queremos ver a Los Aristogatos fuera de su mundo animado original?

Tal vez, sólo tal vez, la era de consumo sin filtro del “sello Disney” esté entrando en declive. Aunque los números de taquilla digan otra cosa, cada vez son más las voces que piden más creatividad y menos reciclaje. Y el destino de Enredados podría marcar el inicio de una nueva etapa… o simplemente ser una excepción que confirma la regla.