Antes las líneas telefónicas sí se saturaban, sobre todo en fechas como Navidad y Año Nuevo.
📻 Cuando las líneas se saturaban: una Navidad que hoy suena a nostalgia
Hubo un tiempo —no tan lejano— en el que decir “Feliz Navidad” no era tan sencillo como mandar un mensaje. Antes de WhatsApp, redes sociales y videollamadas, las líneas telefónicas realmente se saturaban, sobre todo en fechas clave como Nochebuena y Año Nuevo.

Las redes de telefonía eran mucho más limitadas y no estaban preparadas para que millones de personas llamaran al mismo tiempo. ¿El resultado? Tonos ocupados, llamadas que no entraban y gente intentando una y otra vez marcar a sus seres queridos.
Por eso nació una frase que hoy suena casi poética:
“Antes de que se saturen las líneas…”
No era exageración ni drama: era prevención real. Quien lograba comunicarse temprano, ganaba.

Con la llegada de los SMS, la situación mejoró un poco, pero incluso esos mensajes podían tardar en enviarse. Aun así, había algo especial en escribir pocas palabras, contarlas con cuidado y esperar a que llegaran. No había prisa… pero sí intención.
Hoy vivimos en la era de los mensajes instantáneos, donde todo llega al segundo y casi nunca falla. Sin embargo, mirar un viejo teléfono Nokia o leer esos mensajes antiguos nos recuerda una época en la que la comunicación era más lenta, pero también más significativa.

Tal vez las líneas ya no se saturan, pero esa sensación de anticiparse para decir “te quiero” sigue siendo igual de valiosa ❤️📞