Después de su emotivo regreso a la cima del cine y de ganar el Óscar, Brendan Fraser demuestra que su carrera no se apoya en la nostalgia, sino en el compromiso real con su trabajo. Para su nueva película Familia en Renta, filmada en Tokio, el actor decidió ir más allá de lo esperado: aprendió japonés antes del rodaje para que sus diálogos fueran auténticos.

Lejos de memorizar frases sin entenderlas, Fraser tomó clases constantes de japonés, entre tres y cuatro veces por semana, y llevó su aprendizaje a la vida real. Según se muestra en un video detrás de cámaras, el actor salía a caminar por las calles de Tokio con un traductor de bolsillo, hablando con desconocidos para soltarse con el idioma y perder el miedo a equivocarse.

En ese mismo material, Fraser explicó que su método no era académico, sino práctico y humano, conectando con la gente local para entender el ritmo y la intención del idioma. La experiencia, según él, se convirtió en una de las más importantes de toda su carrera.

La directora de la cinta, Hikari, confirmó que el esfuerzo fue real y constante, y que Brendan logró aprender gran parte de sus diálogos en japonés, algo poco común incluso en producciones internacionales. Para el equipo, su dedicación marcó la diferencia y elevó la autenticidad de la película.

Con este nuevo reto, Brendan Fraser reafirma por qué es uno de los actores más respetados de la industria actual: no solo acepta papeles, los vive, los estudia y los honra.